...La Supervivencia de la especie...
...depende de una gran estrategia...
...el animal nace de las zarpas de la bestia...
...Dragón con piel de Zorro...
Mi tercer hermano...
Vernadath vió la luz treinta minutos después de que lo hiciera Dorgán, el mayor, y veintiocho minutos después del segundo de mis hermanos, Tarcareth.
El vínculo existió desde ese momento entre las tres serpientes voladoras, alumbrando con aquella luz inusual que nos acompañaba en nuestro nacimiento todos los oscuros rincones de nuestra grandiosa y confortable madriguera.
El vínculo existía, pero no tan intenso como entre los dos hermanos mayores, los cuales olisquearon los trozos del huevo blanco que había albergado hasta entonces a Vernadath, el astuto e inteligente, el dragón estratega, el pensante y decidido observador del mundo, aquel que asimila conocimientos, el que desconfía y el que decide el camino.
Vernadath abrió sus pulmones al aire helado, respiró, y observó de reojo entrecerrando sus pequeños ojos, cómo jugueteaban sus hermanos, revolcándose en la cálida superficie de tierra previamente caldeada por nuestra madre que nos colmaba de caricias y calor.
Tarcareth tropezó, enredándose en su larga cola terminada en punta de flecha mientras jugueteaba con Dorgán, haciéndole caer al mismo tiempo arrastrándolo junto a sí, riendo sibilinamente. Ese instante lo aprovechó Vernadath para acercarse a mi madre y buscar cobijo bajo su inmensa estructura, anhelando más calor.
Desde esa privilegiada posición siguió observando los juegos de mis hermanos, aprendiendo sus movimientos y memorizando sus estrategias.
Vernadath cerró los ojos y aspiró el tierno aroma de mi madre.
El día de su nacimiento aprendió muchas cosas...
entrada dos
Hace 4 años
2 Pensamientos de los Maestros:
Un observador muy audaz...y que supo aprovecharse de los juegos de unos para buscar calor de su madre, sin duda será muy listo, jejeje.
Que blog mas bello Carolina y me alegro de ese nacimiento tan bello, besitoss para los dos...
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